Centro de Tratamiento de Toxicomanías Santa Fe NM

Nuestros profesionales te daran un conocimiento total de que es la adiccion y muchos otros temas. Todo nuestro equipo de medicos especialistas en Santa Fe te ayudarán a superar tu problema de adicción o de algun ser querido al proveerte con los mejores centros de tratamiento de toxicomanias.

Rehab Treatment Center in Santa Fe
(505) 471-4985
4100 Lucia Ln
Santa Fe, NM
 
Recovery Program in Santa Fe
(505) 982-8932
505 Camino DE Los Marquez
Santa Fe, NM
 
Presbyterian Medical Services
(505) 986-9633
2960 Rodeo Park Drive West
Santa Fe, NM
 
Ayudantes Inc
(505) 438-0035
1316 Apache Avenue
Santa Fe, NM
 
Santa Fe Recovery Center
(505) 471-4985
4100 Lucia Lane
Santa Fe, NM
Services Provided
Substance abuse treatment, Detoxification, Buprenorphine Services
Types of Care
Residential short-term treatment (30 days or less), Outpatient
Special Programs/Groups
Women, Men
Language Services
Spanish

Santa Fe Recovery Center
(505) 471-4985
4100 Lucia Lane
Santa Fe, NM
 
Life Link
(505) 438-0010
2325 Cerrillos Road
Santa Fe, NM
 
Outpatient Care in Santa Fe
(505) 438-0010
2325 Cerrillos Rd
Santa Fe, NM
 
Recovery From Addictions Programs Inc
(505) 471-4985
4100 Lucia Lane
Santa Fe, NM
 
Ayudantes Inc
(505) 438-0035
1316 Apache Avenue
Santa Fe, NM
Services Provided
Substance abuse treatment, Methadone Maintenance, Buprenorphine Services
Types of Care
Outpatient
Special Programs/Groups
Persons with co-occurring mental and substance abuse disorders, Women, Men, Criminal justice clients
Language Services
Spanish

Drogadicción (depresores o hipnóticos-sedantes)

¿Qué es?

Los hipnóticos-sedantes, comúnmente llamados “depresores”, retardan o “disminuyen” la actividad cerebral. Los más conocidos son los barbitúricos (Amital, Nembutal, Seconal, el fenobarbital) y las benzodiacepinas (Ativan, Halcion, Librium, Valium, Xanax, Rohypnol). Otras sustancias en este grupo incluyen el hidrato de cloral (que mezclado con alcohol se conocía como “gotas de narcótico” o “Mickey Finn”), la glutetimida (Doriden), la metacualona (Quaalude, Sopor, llamadas también “ludes”) y el meprobamato (Equanil, Miltown entre otras marcas comerciales).

Aunque el alcohol es también un depresor, su uso es tan común que los expertos en salud clasifican por separado a los problemas relacionados con el alcohol.

Cuando alguien consume constantemente estas sustancias, el cuerpo se vuelve tolerante a ellas. Es decir, el cuerpo se adapta a estas sustancias y requiere de una dosis cada vez mayor para mantenerse “drogado”. También puede haber dependencia, lo que significa que la persona tendrá síntomas de abstinencia si repentinamente deja de tomarlas.

Muchos de estos hipnóticos-sedantes son de uso legal. Las benzodiacepinas se usan en el tratamiento de la ansiedad y también son útiles para los trastornos del sueño. Los barbitúricos se usan para los trastornos convulsivos y para la anestesia.

En dosis terapéuticas, son eficaces; sin embargo, usar los barbitúricos para “drogarse” puede ser muy peligroso. Hay una diferencia pequeña entre la dosis deseada y una sobredosis. Un pequeño error de cálculo, fácil de cometer, puede causar coma, dificultad para respirar, paro respiratorio y muerte. La abstinencia de barbitúricos es similar y algunas veces más grave que la abstinencia de alcohol. Es posible que ocurran convulsiones e incluso hasta la muerte.

Las benzodiacepinas son mucho más seguras, comparadas con los barbitúricos. Tienen un efecto sedante pero muy pocas veces alteran la respiración o causan la muerte. Pueden ser psicológicamente dañinas porque provocan sedación intensa, deterioro de la memoria, coordinación motora deficiente y confusión. Las reacciones por abstinencia pueden ser muy incómodas.

La combinación de cualquiera de estas sustancias, o su uso con alcohol, puede tener efectos peligrosos. Con frecuencia, las personas toman estas combinaciones para tratar de drogarse o para contrarrestar los efectos desagradables de otras drogas ilegales.

Síntomas

Los síntomas de dependencia a los depresores son:

  • antojo por la sustancia, a menudo con intentos fallidos de disminuir su uso
  • dependencia física (presencia de síntomas físicos de abstinencia cuando una persona deje de tomar el depresor)
  • necesidad continua de tomar la sustancia a pesar de los problemas psicológicos, interpersonales o físicos relacionados con esta

No hay una dosis o número de comprimidos diarios que indique que una persona es adicta a los depresores. Aquellos dependi...

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