Centro de Tratamiento de Toxicomanías Paradise Valley AZ

Nuestros profesionales te daran un conocimiento total de que es la adiccion y muchos otros temas. Todo nuestro equipo de medicos especialistas en Paradise Valley te ayudarán a superar tu problema de adicción o de algun ser querido al proveerte con los mejores centros de tratamiento de toxicomanias.

National Council On Alcoholism And Drug Dependence--Greater Phoenix
602/264-6214
4201 N. 16Th Street #140
Phoenix, AZ
Services Provided
Drug and Alcohol Information/Referral Services, Drug and Alcohol Abuse Prevention, Drug and Alcohol Intervention Services, Drunk Driving Help Programs, Employee Drug and Alcohol Abuse Assistance Programs
Membership Organizations
NCADD Affiliate

Data Provided By:
New Arizona Family Inc II
(602) 553-7300x2100
3222 North 37th Street
Phoenix, AZ
 
LLC Counseling Services
(602) 224-5499
3530 East Indian School Road
Phoenix, AZ
 
Michel A Sucher
(480) 990-3111
3260 N Hayden Rd
Scottsdale, AZ
Hotline
Addiction Medicine

Data Provided By:
Banner Behavioral Health Hospital
(480) 941-7500
7575 East Earll Drive
Scottsdale, AZ
 
New Horizons Counseling Service Inc
(623) 939-6567
5062 North 19th Avenue
Phoenix, AZ
 
Professional Psychology Associates PC
(602) 852-0911
4222 East Camelback Road
Phoenix, AZ
 
Advanced Counseling Center
(480) 945-3115
4325 North 75th Street
Scottsdale, AZ
 
Dynamic Living Counseling Inc
(602) 277-2112
5150 North 16th Street
Phoenix, AZ
 
Diebold Behavioral Counseling
(480) 650-1020
4850 East Desert Cove Street
Scottsdale, AZ
 
Data Provided By:

Drogadicción (depresores o hipnóticos-sedantes)

¿Qué es?

Los hipnóticos-sedantes, comúnmente llamados “depresores”, retardan o “disminuyen” la actividad cerebral. Los más conocidos son los barbitúricos (Amital, Nembutal, Seconal, el fenobarbital) y las benzodiacepinas (Ativan, Halcion, Librium, Valium, Xanax, Rohypnol). Otras sustancias en este grupo incluyen el hidrato de cloral (que mezclado con alcohol se conocía como “gotas de narcótico” o “Mickey Finn”), la glutetimida (Doriden), la metacualona (Quaalude, Sopor, llamadas también “ludes”) y el meprobamato (Equanil, Miltown entre otras marcas comerciales).

Aunque el alcohol es también un depresor, su uso es tan común que los expertos en salud clasifican por separado a los problemas relacionados con el alcohol.

Cuando alguien consume constantemente estas sustancias, el cuerpo se vuelve tolerante a ellas. Es decir, el cuerpo se adapta a estas sustancias y requiere de una dosis cada vez mayor para mantenerse “drogado”. También puede haber dependencia, lo que significa que la persona tendrá síntomas de abstinencia si repentinamente deja de tomarlas.

Muchos de estos hipnóticos-sedantes son de uso legal. Las benzodiacepinas se usan en el tratamiento de la ansiedad y también son útiles para los trastornos del sueño. Los barbitúricos se usan para los trastornos convulsivos y para la anestesia.

En dosis terapéuticas, son eficaces; sin embargo, usar los barbitúricos para “drogarse” puede ser muy peligroso. Hay una diferencia pequeña entre la dosis deseada y una sobredosis. Un pequeño error de cálculo, fácil de cometer, puede causar coma, dificultad para respirar, paro respiratorio y muerte. La abstinencia de barbitúricos es similar y algunas veces más grave que la abstinencia de alcohol. Es posible que ocurran convulsiones e incluso hasta la muerte.

Las benzodiacepinas son mucho más seguras, comparadas con los barbitúricos. Tienen un efecto sedante pero muy pocas veces alteran la respiración o causan la muerte. Pueden ser psicológicamente dañinas porque provocan sedación intensa, deterioro de la memoria, coordinación motora deficiente y confusión. Las reacciones por abstinencia pueden ser muy incómodas.

La combinación de cualquiera de estas sustancias, o su uso con alcohol, puede tener efectos peligrosos. Con frecuencia, las personas toman estas combinaciones para tratar de drogarse o para contrarrestar los efectos desagradables de otras drogas ilegales.

Síntomas

Los síntomas de dependencia a los depresores son:

  • antojo por la sustancia, a menudo con intentos fallidos de disminuir su uso
  • dependencia física (presencia de síntomas físicos de abstinencia cuando una persona deje de tomar el depresor)
  • necesidad continua de tomar la sustancia a pesar de los problemas psicológicos, interpersonales o físicos relacionados con esta

No hay una dosis o número de comprimidos diarios que indique que una persona es adicta a los depresores. Aquellos dependi...

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