Centro de Tratamiento de Toxicomanías Columbus IN

Nuestros profesionales te daran un conocimiento total de que es la adiccion y muchos otros temas. Todo nuestro equipo de medicos especialistas en Columbus te ayudarán a superar tu problema de adicción o de algun ser querido al proveerte con los mejores centros de tratamiento de toxicomanias.

Centerstone
(812) 348-7449
720 North Marr Road
Columbus, IN
 
Centerstone of Indiana Inc
(812) 988-2258
91 West Mound Street
Nashville, IN
 
Polarity Counseling Inc
(812) 523-6221
210 1/2 West 2nd Street
Seymour, IN
 
Centerstone
(812) 348-7449
720 North Marr Road
Columbus, IN
Hotline
(812) 376-4888
Services Provided
Substance abuse treatment
Types of Care
Outpatient
Language Services
Spanish

Centerstone of Indiana Inc
(812) 988-2258
91 West Mound Street
Nashville, IN
Hotline
(800) 832-5442
Services Provided
Substance abuse treatment
Types of Care
Outpatient

Tara Treatment Center Inc
(317) 933-2945
7919 South 100 East
Nineveh, IN
 
Centerstone
(812) 522-4341
1443 Corporate Way
Seymour, IN
 
Steps of Addiction Recovery (SOAR LLC)
(866) 575-8186
1601 Orinoco Avenue
Columbus, IN
 
Tara Treatment Center Inc
(317) 933-2945
7919 South 100 East
Nineveh, IN
Services Provided
Substance abuse treatment, Halfway house
Types of Care
Residential short-term treatment (30 days or less), Residential long-term treatment (more than 30 days)
Special Programs/Groups
Pregnant/postpartum women, Women

Centerstone
(800) 266-2341
1443 Corporate Way
Seymour, IN
Hotline
(812) 376-4888
Services Provided
Substance abuse treatment
Types of Care
Outpatient

Drogadicción (depresores o hipnóticos-sedantes)

¿Qué es?

Los hipnóticos-sedantes, comúnmente llamados “depresores”, retardan o “disminuyen” la actividad cerebral. Los más conocidos son los barbitúricos (Amital, Nembutal, Seconal, el fenobarbital) y las benzodiacepinas (Ativan, Halcion, Librium, Valium, Xanax, Rohypnol). Otras sustancias en este grupo incluyen el hidrato de cloral (que mezclado con alcohol se conocía como “gotas de narcótico” o “Mickey Finn”), la glutetimida (Doriden), la metacualona (Quaalude, Sopor, llamadas también “ludes”) y el meprobamato (Equanil, Miltown entre otras marcas comerciales).

Aunque el alcohol es también un depresor, su uso es tan común que los expertos en salud clasifican por separado a los problemas relacionados con el alcohol.

Cuando alguien consume constantemente estas sustancias, el cuerpo se vuelve tolerante a ellas. Es decir, el cuerpo se adapta a estas sustancias y requiere de una dosis cada vez mayor para mantenerse “drogado”. También puede haber dependencia, lo que significa que la persona tendrá síntomas de abstinencia si repentinamente deja de tomarlas.

Muchos de estos hipnóticos-sedantes son de uso legal. Las benzodiacepinas se usan en el tratamiento de la ansiedad y también son útiles para los trastornos del sueño. Los barbitúricos se usan para los trastornos convulsivos y para la anestesia.

En dosis terapéuticas, son eficaces; sin embargo, usar los barbitúricos para “drogarse” puede ser muy peligroso. Hay una diferencia pequeña entre la dosis deseada y una sobredosis. Un pequeño error de cálculo, fácil de cometer, puede causar coma, dificultad para respirar, paro respiratorio y muerte. La abstinencia de barbitúricos es similar y algunas veces más grave que la abstinencia de alcohol. Es posible que ocurran convulsiones e incluso hasta la muerte.

Las benzodiacepinas son mucho más seguras, comparadas con los barbitúricos. Tienen un efecto sedante pero muy pocas veces alteran la respiración o causan la muerte. Pueden ser psicológicamente dañinas porque provocan sedación intensa, deterioro de la memoria, coordinación motora deficiente y confusión. Las reacciones por abstinencia pueden ser muy incómodas.

La combinación de cualquiera de estas sustancias, o su uso con alcohol, puede tener efectos peligrosos. Con frecuencia, las personas toman estas combinaciones para tratar de drogarse o para contrarrestar los efectos desagradables de otras drogas ilegales.

Síntomas

Los síntomas de dependencia a los depresores son:

  • antojo por la sustancia, a menudo con intentos fallidos de disminuir su uso
  • dependencia física (presencia de síntomas físicos de abstinencia cuando una persona deje de tomar el depresor)
  • necesidad continua de tomar la sustancia a pesar de los problemas psicológicos, interpersonales o físicos relacionados con esta

No hay una dosis o número de comprimidos diarios que indique que una persona es adicta a los depresores. Aquellos dependi...

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