Centro de Tratamiento de Toxicomanías Chardon OH

Nuestros profesionales te daran un conocimiento total de que es la adiccion y muchos otros temas. Todo nuestro equipo de medicos especialistas en Chardon te ayudarán a superar tu problema de adicción o de algun ser querido al proveerte con los mejores centros de tratamiento de toxicomanias.

Catholic Charities Community Services
(440) 285-3537
10771 Mayfield Road
Chardon, OH
 
Windsor Laurelwood Center
(440) 953-3000
35900 Euclid Avenue
Willoughby, OH
 
North Coast Center Inc
(440) 953-9999
38879 Mentor Avenue
Willoughby, OH
 
Family Behavioral Health Services
(440) 460-0140
6559-C Suite 102
Mayfield Village, OH
Services
Substance Abuse, Stress Management, Reiki, Psychotherapy, Psychosomatic Medicine, Mind/Body Medicine, Meditation, Hypnosis/Hypnotherapy, Healing Touch, Guided Imagery, Family Practice, Energy Medicine, Dreamwork Therapy, Cognitive Therapy, Coaching, Breathwork, Aromatherapy, Addiction
Membership Organizations
American Holistic Medical Association

Data Provided By:
Connections Health Wellness
(216) 831-6466x322
24200 Chagrin Boulevard
Beachwood, OH
 
Ravenwood Mental Health Center
(440) 285-3568x306
12557 Ravenwood Drive
Chardon, OH
 
Alan Howard Shein
(440) 953-3000
35900 Euclid Ave
Willoughby, OH
Hotline
Addiction Medicine

Data Provided By:
Crossroads Lake County
(440) 255-1700
8445 Munson Road
Mentor, OH
 
Moore Counseling and Mediation
(216) 404-1900
22639 Euclid Avenue
Euclid, OH
 
Glenbeigh Center of Beachwood
(216) 464-5800
3789 South Green Road
Beachwood, OH
 
Data Provided By:

Drogadicción (depresores o hipnóticos-sedantes)

¿Qué es?

Los hipnóticos-sedantes, comúnmente llamados “depresores”, retardan o “disminuyen” la actividad cerebral. Los más conocidos son los barbitúricos (Amital, Nembutal, Seconal, el fenobarbital) y las benzodiacepinas (Ativan, Halcion, Librium, Valium, Xanax, Rohypnol). Otras sustancias en este grupo incluyen el hidrato de cloral (que mezclado con alcohol se conocía como “gotas de narcótico” o “Mickey Finn”), la glutetimida (Doriden), la metacualona (Quaalude, Sopor, llamadas también “ludes”) y el meprobamato (Equanil, Miltown entre otras marcas comerciales).

Aunque el alcohol es también un depresor, su uso es tan común que los expertos en salud clasifican por separado a los problemas relacionados con el alcohol.

Cuando alguien consume constantemente estas sustancias, el cuerpo se vuelve tolerante a ellas. Es decir, el cuerpo se adapta a estas sustancias y requiere de una dosis cada vez mayor para mantenerse “drogado”. También puede haber dependencia, lo que significa que la persona tendrá síntomas de abstinencia si repentinamente deja de tomarlas.

Muchos de estos hipnóticos-sedantes son de uso legal. Las benzodiacepinas se usan en el tratamiento de la ansiedad y también son útiles para los trastornos del sueño. Los barbitúricos se usan para los trastornos convulsivos y para la anestesia.

En dosis terapéuticas, son eficaces; sin embargo, usar los barbitúricos para “drogarse” puede ser muy peligroso. Hay una diferencia pequeña entre la dosis deseada y una sobredosis. Un pequeño error de cálculo, fácil de cometer, puede causar coma, dificultad para respirar, paro respiratorio y muerte. La abstinencia de barbitúricos es similar y algunas veces más grave que la abstinencia de alcohol. Es posible que ocurran convulsiones e incluso hasta la muerte.

Las benzodiacepinas son mucho más seguras, comparadas con los barbitúricos. Tienen un efecto sedante pero muy pocas veces alteran la respiración o causan la muerte. Pueden ser psicológicamente dañinas porque provocan sedación intensa, deterioro de la memoria, coordinación motora deficiente y confusión. Las reacciones por abstinencia pueden ser muy incómodas.

La combinación de cualquiera de estas sustancias, o su uso con alcohol, puede tener efectos peligrosos. Con frecuencia, las personas toman estas combinaciones para tratar de drogarse o para contrarrestar los efectos desagradables de otras drogas ilegales.

Síntomas

Los síntomas de dependencia a los depresores son:

  • antojo por la sustancia, a menudo con intentos fallidos de disminuir su uso
  • dependencia física (presencia de síntomas físicos de abstinencia cuando una persona deje de tomar el depresor)
  • necesidad continua de tomar la sustancia a pesar de los problemas psicológicos, interpersonales o físicos relacionados con esta

No hay una dosis o número de comprimidos diarios que indique que una persona es adicta a los depresores. Aquellos dependi...

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